"75 años cumplidos", me dijo cuando le pregunté que edad tenía. Para ese momento no había nada especial sobre éste mi paciente, simplemente era el número "7" (en medicina nos encanta dar los números de cama en vez de los nombres de las personas) y lo que yo estaba pensando/deseando cuando me dijeron que esa cama sería mi paciente para mi práctica de Geriatría era; ojalá por Dios que no esté comatoso y que no tenga Neumonía Nosocomial (esas huelen especialmente mal).
Entrando al cuarto de hospital, me encuentro a un señor de edad aparente similar a la cronológica, sentado en posición libremente adquirida en un sillón negro, con una bata de hospital azul cielo con puntitos azul marino, el cabello cano, corto con un corte de cabello bastante decente y aunque graso (por la falta de baño) se veía peinado. Algo delgado, creo que su delgadez ya calificaba como patológica por el índice de masa corporal que sacó una compañera (de la cual escribiré prontamente).
"Mi oficio es Barman, pero cuando uno se hace viejo en las barras de Acapulco ya no es útil y lo botan, antes de enfermarme era vendedor ambulante y ahora que estoy enfermo trabajo en una tiendita por el Ejido _____ donde solo abro la tienda, cobro y cierro", éste caballero de fina estampa me dijo esto cuando le preguntó alguna de mis compañeras a que se dedicaba, entonces me empezó a llamar la atención, bueno en realidad me llamó la atención éste personaje desde que le pregunté donde había nacido y me dijo Zempoala, Michoacán y a mi me sonó a algo especial ( y aparte es buena forma de establecer un buen Rapport con mis pacientes) y le pregunté que si en Zempoala había algo especial por lo cual el nombre prendía algo en mi cabeza y él me dijo, "Recuerdo que hay un lago o laguna que se llama así, pero eso me lo enseñaron en la primaria, pero no es de mi tierra" entonces, pensé…. "sería divertido jugar maratón con Don Andrés" y proseguí con mi Historia Clínica.
Ya teníamos unos 10 minutos preguntándole cosas a Don Andrés quien no parecía para nada cansado, enfadado ni siquiera presentaba tiraje intercostal ni aleteo nasal, lo cual es totalmente lógico cuando tienes Neumonía adquirida en la comunidad, bronquitis crónica agudizada e insuficiencia cardíaca congestiva y algo de insuficiencia renal. Desde entonces empecé a admirar levemente a Don Andrés.
"No tuve hijos, viví con varias señoras, pero como sabía que ninguna de ellas era la INDICADA, nunca me arriesgué a destruirle la vida a un niño o niña, pero si me hubiera gustado tener una niña, a la cual le hubiera puesto Paola, me agrada ese nombre, siempre me gustó y creo que siempre me gustará, bueno tan siquiera por el resto del tiempo que me queda por vivir", Sr. Neumonía había dejado de ser el número 7 para cuando me dijo esto y se convirtió en Don Andrés y de ahí supongo que para siempre lo será para mí, no creo que se me vaya a olvidar ésta razón para la cual no tener hijos, de los cientos de historias clínicas que he hecho, nadie me había dicho nada similar.
En realidad cuando una de mis compañeras preguntó estado civil y dijo "soltero", pensé que era gay, por el porte y educación que tenía "la cama 7" para cuando terminamos de hablar con el, después de hacer la Historia Clínica completa y la Exploración Física y las distintas escalas y pruebas que se le hacen a los pacientes geriátricos, concluí que aparte de haber aprendido mucho con su exploración y padecimiento actual, que por fin había conocido a un Caballero de verdad.
"Vivo mi vida, y la disfruto, una vez si pensé en lo que usted me pregunta señorita (Mi compañera, le preguntó si alguna vez había pensado que ya no tenía nada que hacer en el mundo, pregunta de la Escala de Yesavage de Depresión) pero no necesito nada mas que me pegue el Sol en la cara de vez en cuando, poder ver las estrellas y la Luna también de vez en cuando y saber que aunque no sea la persona mas amada, ni acompañada soy importante, tal vez nada mas para Dios y para mi, pero no necesito a nadie mas y soy feliz"
Don Andrés el Caballero de las enfermedades crónicas, me enseño muchas cosas, de medicina, de la vida y de cómo comportarse correctamente en la vida sin ser del todo aburrido, ya que su vida loca en Acapulco nunca le quitó ese porte ni esa mentalidad de hacer las cosas bien, por mas fácil que sea hacerlas mal.













